No solo hemos adoptado las etiquetas, sino que necesitamos pegarlas en la frente de aquel que abre la boca. Y digo esto, porque si no eres feminista, eres misógino. Si dices no a la entrada masiva de pateras; eres racista. Si no participas de la burbuja gay; eres homófobo. Si no crees en Dios, un miserable ateo, y si criticas al actual gobierno; un facha. A estas alturas de mi vida y después de lo vivido, no siento ganas ni necesidad de justificarme; eso queda ya muy atrás. La libertad que he adquirido ha llegado tras una limpieza de pensamientos, desalojo de creencias y lavado de miedos. Intento ser coherente conmigo mismo para mantener una actitud sensata y una mente mas o menos sana. Que escriba post criticando al actual gobierno no me identifica como facha; que si lo fuera, lo diría a voz alta y clara. Jamás he simpatizado con ningún partido político, como jamás he votado en España. Tan solo lo hice en Escocia cuando obtuve la residencia y el derecho al voto. Siempre he mantenido que la religión y la política son las dos patas que hacen tambalear al mundo; causante de guerras, genocidios, odios y enfrentamientos. Yo soy agnóstico con una tendencia muy definida al ateísmo. Jamás he creído ni defendido a un político sea del color que sea, porque hasta el momento, ninguno me ha convencido. Tengo amigos que son rojos, verdes, azules y amarillos, y nos llevamos bien, porque sabemos que el respeto empieza con el respeto hacia el otro. Eso así; que nadie venga a venderme fe, dioses o políticos, porque no los compro. Si a través de lo que escribo me ves de derechas, rojo o verde, estás en tu derecho, pero me malinterpretas. Critico la acción del actual gobierno por su cobardía, su ineptitud, su corrupción y sus mentiras, pero eso no me afilia a la derecha, de la que no comparto muchos conceptos que veo retrógrados; un paso hacía atrás en el tiempo. No consiento que un político de tres al cuarto me tome por imbécil. Quiero salir a la calle sin miedo Echar el cerrojo a mi casa sin temor a que gentuza piojosa se cuele dentro y me arrebate por la cara lo que es MIO. Me gustaría exponer mi opinión sin necesidad de que me insulten. Pero en España ya no hay caminos alternativos que llevan a Santiago; o eres facha o eres rojo. Hasta las enfermedades se politizan. El gobierno ejecutivo dicta las normas de lo que hay que ser, pensar y actuar, y, eso no va conmigo. No voy a callarme ante una injustica, posiblemente porque en mi vida han habido demasiadas. Han sido muchos los años que he vivido atado al miedo. Y, sinceramente, puedo afirmar que no es sano ni para la mente ni para el cuerpo. Precisamente ahora, que tras muchos años de aislamiento voluntario y obligado silencio me atrevo a abrir una ventana por donde sacar la cabeza, no voy a permitir que nadie vuelva a meterme dentro. Simplemente porque he llegado a reconciliarme un poco conmigo mismo. Esto no me hace más feliz, pero me aporta una pizca de esa serenidad que durante tanto tiempo no he disfrutado.

By |2020-09-07T18:31:52+00:00septiembre 7th, 2020|Blog|0 Comments

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