En una sociedad acostumbrada a vivir en MAÑANA, provoca ansiedad gestionar tu vida en un ahora angustiosamente incierto. La mente es flexible y extremadamente costumbrista. Detesta los cambios, más aún, cuando vienen de la mano de lo inseguro. Pero de repente, la vida ha dado un giro y nos ha colocado frente a un escenario jamás imaginado. Incluso, hay veces en las que me siento como James Stewart observando desde la ventana un panorama extraño, insólito, que dispara mis pensamientos. Infinita las veces que los maestros orientales y mindfulness aconsejan que nos detengamos en el ahora; en el momento presente. Solo que el AHORA de HOY esta contaminado por un virus letal y arrastra de una economía hecha añicos; además de otros añadidos. Aún así, no deja de ser un reto aplacar la mente desde un estado ansioso; angustiado ante los misterios que guarda el MAÑANA inminente. Mañana será otro día, dijo Vivien Leigh cerrando la puerta a una situación que no admitía prórrogas. Y, aunque turbada, afligida y sin la más remota idea de cómo sería su vida a partir de AHORA, tenia la certeza de que a pesar de todo, el sol volvería a escalar el horizonte. Y eso; eso ya es mucho.
Acuarela de Rubén de Luís.

By |2020-05-06T14:18:25+00:00mayo 6th, 2020|Blog|0 Comments

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